#3 Granada: Eterna y generosa.

  

Granada nunca defrauda. Habré ido más de cincuenta veces y siempre descubro algo nuevo con lo que maravillarme.  Hace casi dos décadas que puse mis pies por primera vez en estas tierras y desde el primer momento caí rendida ante ella. Recuerdo pasear por la Gran Vía de Colón con los ojos bien abiertos y sorprendida o merodear La Alhambra emocionada.

De todas las épocas acontecidas la edad media es mi favorita. Es probable que esa sea una de las razones por las que tanto me fascinan los castillos, la historia de España y de Europa de esos años.

Granada es un lugar mágico, Granada enamora. Pasear por sus calles es un deleite en sí, se puede sentir su historia viva.

Comencemos por La Alhambra, es impresionante. La alcazaba, los palacios Nazaríes, el Generalife y el palacio de Carlos V. Uno de mis múltiples sueños es vivir en Granada y salir a pasear y a escribir por este complejo. Puedes sentir la historia a cada paso.

 

Interior del Palacio de Carlos V La Alhambra

Como tradición, el día de la toma de Granada, el dos de enero, se puede tocar la campana de la torre de la vela. Es el único día que está abierto al público y se dice que quien la toca se casa ese año.

Hasta tres intentos necesité para tocarla, que no para casarme (guiño, guiño). Pues fue en la época covid-post covid y cuando lo teníamos todo reservado prohibían esta actividad. Y así fue como acabé pasando diferentes momentos de la navidad ahí, hasta llegar a adelantar nuestro viaje a nochevieja. La mejor tarde-vieja de toda mi vida, ¿sabéis lo mejor? Este año repito, al equipo también le gusto tanto como a mí, y es que no me cansaré de decirlo, Granda es eterna.

El paseo de los tristes también alberga su magia, pues siguiendo la orilla del río Darro acabas a los pies de un bonito paisaje. Una vez más ella, La Alhambra, puedes observarla en todo su esplendor.

Podemos seguir hablando del Albaicín y Sacromonte o El Realejo, sin olvidar todo el casco histórico con la judería y la catedral.

A lo largo de estos años tengo cientos de anécdotas de contar en esta ciudad, puede que eso también ayude a que la vea con la mirada que ofreces a tu primer amor, ese que es inocente y puro. En Granada he vivido tantos de estos momentos; mil aventuras con amigas riendo, bailando y disfrutando de la fiesta, he explorado sus montes y su sierra, he disfrutado ella de día y de noche. A Granada he ido en busca de consuelo y en Granada me he enamorado.

Amor del bueno, de ese que se cuida cada día y que te ayuda a ser tu mejor versión. De ese que cura, y para mi ese es el mayor regalo que esta ciudad me ha dado. Granada es así, eterna y generosa. Granada, me ha dado tanto, que no sabría donde acabar.

Y por no saber acabó aquí, con estas letras de Federico García Lorca "Granada es apta para el sueño y el ensueño, por todas partes limita con lo inefable." 

   

Atentamente,

La Chica Flow

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