Era nuestro tercer día caminando y habíamos salido desde O Porriño. El Camino de Santiago Portugués no estaba muy concurrido y, después de haber andado hacia atrás el primer día, solo para pasar de España a Portugal y ver la fortaleza que hay en la frontera, se me ocurrió buscar más aventura.
Y así fue como apareció Ponte Sampaio como destino. Un puente romano para entrar al pueblo y... ¿una insuiña? El concepto me llamó la atención y, viendo fotos y compartiéndolo con mi compi de aventuras, decidimos que Ponte Sampaio sería nuestro próximo destino.
Cuando llegamos era de día, hacía buen tiempo, si bien había que llevar térmica, todavía lucía el sol. Dejamos nuestras mochilas y nos fuimos a recorrer el pueblo y en busca de la famosa Illa Insuiña.
La Illa Insuiña o Isla del Medal es un lugar con encanto y con una rica historia cultural, pues hasta el mismísimo Valle Inclán disfrutó de ella. Está ubicada en la desembocadura del río Verdugo, frente al puente medieval de Ponte Sampaio, y se encuentra unida a tierra firme por un pequeño puente de piedra. Sus vistas son el mejor recuerdo que te vas a llevar de este lugar. Es un lugar tranquilo, con una energía poderosa y en el que se pueden encontrar restos de una antigua fortificación, así como algunas construcciones históricas como un hórreo y un cenador. Además, cuenta con zonas verdes y jardines que invitan al relax y al contacto con la naturaleza.
| La Isla del Medal |
La Illa Insuiña es un lugar para soñar, para dejarse llevar por la imaginación y conectar con la naturaleza. Bueno, con la naturaleza y con tu niña interior, pues a mí, que me gusta mucho jugar, me dio por llamarla El País de Jamás y buscar cosas. Entre ellas, le hice sombra a los músculos de Hércules, vi el Titanic y encontré un patronus, y durante el resto del camino conocí el campanario de Guasimodo, descubrí dónde estaba el club 33, vi a Pegaso, la casa de David el Gnomo, la roca de Ariel y, lo más importante, conocí a Hedwig y a Dumbledore.
Sueño o ensueño, fuera como fuere, un placer.
Atentamente,
La Chica Flow.
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